Durante la escena de las explosiones, asustado, se oculta tras una butaca. Saca la cabeza y mira hacia los lados. Del suelo recoge dos palomitas de maíz que coloca en sus orejas. Se incorpora para observar la balacera, tapando, de hito en hito, su cara con los brazos. Permanece absorto unos minutos. Mueve su pequeño y tupido bigote, gira sobre sus talones y se enfila hacia la salida. Con el frac raído, su bombín sobre el pecho y el bastón en la mano, va decidido a guardar un milenio de silencio.

Abbott, Berenice. Photographer. April 24, 1936
1 comentario:
fabuloso homenaje al cine mudo. Me tomé la libertad de reproducir la minificción en mi blog Cine Silente Mexicano.
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