martes, 27 de septiembre de 2011

Sugerencias

Al usar la aspiradora pienso que limpio mis actitudes negativas. Mis enemigos dicen que necesito un aparato más potente.

jueves, 1 de septiembre de 2011


Marco Solares

lunes, 4 de julio de 2011

Harta del mismo cuento

—Ya no soporto —repetía ella mientras las destrozaba.
El escritor la encontró fuera de sí sacando las máscaras del closet: la de borracho promiscuo, la de misógino, la de vicioso, la de proletario y macho.
Sólo retuvo la de gatito vulnerable a la hembra fuerte.
—¿Qué haces? —preguntó él sintiéndose desarmado.
—Limpiando tu personalidad —contestó su amante.

jueves, 30 de junio de 2011

Las raíces de ella



Fotógrafa Amélie Olaiz

Exhibicionista

Para Rosita Valdés
Salió a dejar la charola vacía del desayuno, se le cerró la puerta.
Miró hacía los lados; estaba sola en el pasillo sin la llave del cuarto. Buscó un teléfono para hablar a la administración. No había. Pegada al muro caminó por el pasillo. Al abrirse el elevador agradeció que estuviera vacío. Ya en el loby caminó con forzada seguridad hacia el escritorio del botones. Iba con su baby-doll más corto entre un mar de ejecutivos muy trajeados. Esa fue la primera vez.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Diabluras

Se enrolló sobre sí mismo para rodar hacia ellos. Al chocar, los ángeles volaron por el espacio con sus alas blancas imperturbables. Todos terminaron despedazados en el suelo.
Matacus, el orgulloso armadillo, se desenroscó para disfrutar el festejo de los niños.
—¡Chuza! —gritaban los pequeñines frente al nacimiento hecho trizas.

viernes, 11 de febrero de 2011

Casa de la Kumari en Katmandú


Fotógrafa: Amélie Olaiz

Intendencia


Mi trabajo es reparar lo que se desgasta. Cambio lo viejo y hago que funcione lo inservible. Me contrataron como empleado de mantenimiento, pero soy mucho más que eso porque maquillo, conservo, embellezco. Perfecto por siempre para la creencia popular. Mi trabajo es silencioso y nadie me agradece. Pero a mí no me importa. Soy un dios y mi magia reside en aparentar que el tiempo no pasa. Simulo eternidad.

miércoles, 21 de julio de 2010

Paraísos paralelos

Para Agustín Monsreal
Ella escribe sobre las bellezas marinas. Él, que nunca ha salido de la urbe de concreto, no ceja en su intento de hacerle creer que el mar no existe. Ella sale del ciber café acuático, sacude la cola y se zambulle de lleno en el agua.

sábado, 21 de noviembre de 2009

El día que me encontré a mí misma


Fotógrafa: Amélie Olaiz

Nos encontramos a la salida del baño. Ella no me vio. Impresionada regresé a los lavabos. Frente al espejo esperé que saliera del retrete. Al ver mi reflejo sacudió la cabeza. Tras unos segundos miró de nuevo. Iguales, éramos exactamente iguales.
Abrí las llaves para que corriera el agua. En un movimiento automático me mojé la cara. Ella volvió al excusado y jaló la palanca otra vez.
Cuando salió yo ya no estaba ahí.

jueves, 5 de noviembre de 2009



Fumie Sasabuchi
2008
Works on Paper (Drawings, Watercolors etc.)
Coloured pencil, ball pen, fashion magazine
h: 23.1 x w: 29.7 cm / h: 9.1 x w: 11.7 in
Japanese

Parca

Yo me esmero en ignorarla. Ella me abraza con afecto y espera con paciencia infinita el momento en que, irremediablemente, volveremos a unirnos.

martes, 27 de octubre de 2009

Confesiones de la piel

Después de dormir con los conquistadores, la Malinche, supo que aquellos hombres que apestaban a diablos no eran dioses.

sábado, 25 de julio de 2009



Ilustración Aly de Villers

jueves, 23 de julio de 2009

Alambique

Para Nige

Antonia cruzó el océano para ver a Isela, su amiga de siempre. Iba sin algo especial que decirle, sólo esa necesidad que surge de quién sabe dónde y se vuelve urgencia. Al llegar a Valencia dejó su equipaje en el hotel y se fue a sentar con Isela en la terraza de muros rojos y azules, que le recordaba el calor del infierno y la frescura del cielo. Las dos mujeres hablaron muchas horas, tantas que se convirtieron en días y semanas. Ambas sabían que con palabras destilarían el bálsamo para las tristezas.
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martes, 21 de julio de 2009

Muro en las sombras

El sol juega con la bugambilia
Fotógrafa Amélie Olaiz

El precio

Para la mamá de Alfonso y de Montana

La pequeña manita regordeta tiró de la blusa dejando al descubierto el brassier de la sirvienta. Eva fijó la vista en él unos segundos. Ahí estaba su sostén favorito, el de moño azul en el centro del escote, con aquél encaje terso que la sedujo el día que lo compró en Victoria Secrets. La sirvienta se cubrió de inmediato y reprendió al niño con una dulzura fingida. Eva pensó que hay cosas que se pueden confundir pero no una prenda tan personal, no la que a su marido más le gustaba. Eva clavó la vista en el vacío mientras la furia le subía desde el centro del vientre, nada de que el viento se llevaba las cosas del tendedero, ni que el bebé rompía todo o ella olvidaba sus cosas en el hospital... era la sirvienta la ratera. Frente a Eva se abrieron dos caminos: uno repetitivo, cotidiano, circunscrito a las cuatro paredes de su casa y a su hijo. El otro era largo y sinuoso pero le ofrecía un título y después la especialidad, la emancipación... No podía correrla, no ahora que estaba a punto de entrar a la residencia de medicina interna.

miércoles, 20 de mayo de 2009

hombre desconsolado



Miguel Ruibal

martes, 19 de mayo de 2009

Las contradicciones que asustan a La Parca

Para Marco Antonio Karam

En casa de los Negrete no se hablaba de la muerte porque era invocarla sin razón. Por eso preferían ignorarla todo el año, hasta que llegaba el día en que con bombo y platillo festejaban el aniversario luctuoso del abuelo.

domingo, 10 de mayo de 2009

Manejando el mundo con sombras

manejando el mundo con sombras
Quienes saben dicen que con la sombra del cuerpo se manejarán las computadoras del futuro.
Fotógrafa: Amélie Olaiz