Desde la semana pasada el nieto, que estudia medicina, se mudó a casa de los abuelos. Todos los días, al regresar de la universidad encuentra el patio limpio y un montoncito de hojas en la esquina donde el viento no llega. En la habitación del abuelo observa la huella que deja un trasero en la sobrecama. Entrada la noche escucha el rítmico rechinar de la mecedora. Por eso ya no quiere vivir ahí, dice que, desde que murió la abuela, en esa casa espantan.

Dibujo de Mike Kirby
2 comentarios:
Me fascina la habilidad infantil con que despliegas esta historia de terror (¿?) :-)
encantada de tenerte por aquí, gracias por tu lectura.
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